Conversaciones con Rex

Espacio destinado al intercambio de información y consejos sobre la cría y cuidados de los perros de raza Schnauzer en sus tres variedades (Miniatura, Estándar o Mediano y Gigante).
Avatar de Usuario
Desdichado
Schnauzer Cachorro
Mensajes: 61
Registrado: 24 Sep 2006 00:00
Ubicación: Valencia
Contactar:

Conversaciones con Rex

Mensaje por Desdichado » 17 Sep 2007 23:33

Me encanta conversar con Rex. Suele escucharme mejor que muchos.
Algún día os contaré de lo que hablamos.
De momentos os dejo unas fotos de las diversas actitudes de Rex durante nuestra conversación.
Os tengo que confesar que no soy perfecto y creo que lo nuestro de momento son monólogos.

Aquí veis con que interés escucha las palabras de Desdichado.
Imagen

Aquí se pone en plan cómodo en su postura favorita haciendo la esfinge en su banco favorito.
Mira con indiferencia al infinito. Creo que no le gusta lo que le digo.
Imagen


Aquí mostrando su mejor perfil, pasando olimpicamente de mi monólogo.
Imagen


Por último Desdichado, es decir yo mismo, acabo estrujándolo mientras el pobre se deja querer.
Imagen

Un saludo a todos los foreros y foreras.

Avatar de Usuario
Fiona
Schnauzer Adulto
Mensajes: 249
Registrado: 19 Jun 2007 11:25

Mensaje por Fiona » 18 Sep 2007 06:38

Jajaja...Rex es precioso!!! Bienvenido a este foro donde vas a encontrar un montón de amigos que si que te escuchan, jajaja.

Un saludo y a disfrutar de Rex
Imagen

berenizse
Schnauzer Adulto
Mensajes: 234
Registrado: 29 Jul 2006 02:08

Mensaje por berenizse » 18 Sep 2007 08:06

Me encanta la primera foto!!!! jajajaja tiene una cara de entendimiento total, asi cualquiera le cuenta confidencias :)

Avatar de Usuario
Coffee
Schnauzer Forofo
Mensajes: 468
Registrado: 30 Mar 2006 17:43

Mensaje por Coffee » 24 Sep 2007 17:23

jajaja.... creo que los dos teneis mucha suerte por teneros. Fijo que el entendimiento es de primera.
Es genial y que mayoruco se ve ya. Se hacen adultos rapido.
ImagenImagen

Avatar de Usuario
Mibarbas
Schnauzer Apasionado
Mensajes: 533
Registrado: 02 Feb 2007 17:21

Mensaje por Mibarbas » 24 Sep 2007 17:30

Bienvenidos los dos. Además de guapo, tiene cara de listísimo y no me extraña que te entienda.

Te recomiendo un libro de Paul Auster, se llama Tombuctú y trata de un perro que entiende perfectamente el inglés aunque su constitución física le impide responder a su amo. Leeselo a Rex a ver qué opina.
SALUD

Pat
Schnauzer Fanático
Mensajes: 714
Registrado: 11 Jun 2006 10:32

Mensaje por Pat » 24 Sep 2007 19:21

Cuanto tiempo Desdichado!!! Rex como siempre.... impresionante!!! guapisimo!!

un saludo

Avatar de Usuario
Keysia
Schnauzer Apasionado
Mensajes: 610
Registrado: 10 Ene 2007 16:18
Contactar:

Mensaje por Keysia » 26 Sep 2007 13:17

Qué guapo está, y estirado en el banco en plan "rana" me encanta.

Tengo que comprarme el libro de Tombuctú, a ver si termino el que me estoy leyendo ahora y comienzo con este.

Avatar de Usuario
virgi
Schnauzer Forofo
Mensajes: 382
Registrado: 03 May 2006 15:01

Mensaje por virgi » 26 Sep 2007 15:00

..esa fotogenia , peaxo de modelo éste Rex! cómo se hace el interesante..:D :D saludos

Avatar de Usuario
Desdichado
Schnauzer Cachorro
Mensajes: 61
Registrado: 24 Sep 2006 00:00
Ubicación: Valencia
Contactar:

Mensaje por Desdichado » 19 Oct 2007 23:26

Hola a todos de nuevo.
Nos hemos cambiado de casa y hasta hoy no he tenido conexión.
Gracias a todos por responderme y disculpar mi tardanza.
En especial quiero agradecer a Mibarbas su recomendación.
En este tiempo he leído Tombuctú y he disfrutado de la lectura como hacía mucho. Me gustó. Acabé emocionado. Y se lee muy fácil, aunque el final es abierto y toda la historia se abre a profundizar en muchas interpretaciones. Con que maestría liga y pasa del sueño a la realidad y de la vida a la muerte. Con dueño y perro como protagonistas. Imposible no identificarse de alguna manera. Mister Bones para mí se me representaba como Rex y Willy Christmas podía ser yo mismo si me hubiera dedicado a la vida bohemia.
Mibarbas, te debo una. además he abierto el filón literario de Auster. Un compañero ha leído varias novelas de Paul y me ha recomendado La Música del Azar. Pero bueno, no sigo porque este no es un foro literario.

Avatar de Usuario
Mibarbas
Schnauzer Apasionado
Mensajes: 533
Registrado: 02 Feb 2007 17:21

Mensaje por Mibarbas » 22 Oct 2007 12:03

Me alegro mucho de que te haya gustado, Desdichado. De acuerdo en todo respecto a tu comentario literario.

Lo recomendé en este foro porque mi marido, que dicho sea de paso no es nada perrero, después de 15 años de tener perro, empezó a entenderlos un poco gracias a la lectura de este libro (y también se enganchó con Auster, por supuesto).

Lo principal que extrajo del libro es que para un perro, su amo es su referencia, su mundo y su principal motivo de vida y si el amo desaparece, se sienten perdidos, desorientados, confundidos y ansiosos.

¡Ojalá mucha gente (incluidos los que tenemos perros) entendieramos esto a la perfección! Nadie abandonaría a un perro nunca más.
SALUD

Avatar de Usuario
Nuska
Schnauzer Adulto
Mensajes: 205
Registrado: 01 Oct 2007 17:09
Ubicación: Galicia

Mensaje por Nuska » 22 Oct 2007 15:07

Ya hace tiempo que me está rondando meterme a leer a Auster y nunca encuentro el momento para hacerme con algún libro suyo... pero leyéndoos, creo que me voy a poner y voy a leer Tombuctú, me habeis picado la curiosidad...

Gracias por la recomendación.

A mi también me gusta mucho hablar con mi perro, como Desdichado, aunque el mío todavía no entiende mucho, es muy cachorrito. Él también intenta hablar conmigo emitiendo gruñiditos y ruidos, es super gracioso prestarle atención. Es fácil entenderse con un perro...

Avatar de Usuario
May&Jordan
Schnauzer Adulto
Mensajes: 195
Registrado: 14 Oct 2007 12:13
Ubicación: Alicante - España

Mensaje por May&Jordan » 11 Ene 2008 18:26

Quería comentar que he leído Tombuctú y que me ha encantado.
Imagen

Avatar de Usuario
Brill74
Schnauzer Baby
Mensajes: 47
Registrado: 30 Dic 2007 10:03
Ubicación: Barcelona

Mensaje por Brill74 » 11 Ene 2008 18:38

No lo he leido pero ya me dió curiosidad!!! cuando termine el que estoy leyndo lo compraré!!
Yo a Luciano tambien le hablo, lo tipico, por ahora es pequeño...pero a otro perro que tengo lo tenia en mi habitacion cuando estaba en la universidad, muchas veces estudiaba en voz alta para no dormirme y el me hacia caras...pobre creo que a veces se moria de sueño con mis monologos...

Avatar de Usuario
Desdichado
Schnauzer Cachorro
Mensajes: 61
Registrado: 24 Sep 2006 00:00
Ubicación: Valencia
Contactar:

Cuento escrito por Desdichado para Rex

Mensaje por Desdichado » 09 Feb 2008 13:45

¿Él?

Caminaba por la ciudad con aire distraído, con el desenfado de quien afronta el comienzo de un fin de semana poco prometedor, cuando mi pie derecho pisó el cordón del zapato del izquierdo y mi equilibrio se terminó de perder cayendo en la sucia acera. Hacía mucho tiempo que no me había caído en plena calle. Casi me costaba recordar cuando fue la última vez. Pero ahora, lo prioritario era levantarse lo antes posible, como si nada, y furtivamente observar si alguien se reía con mayor ó menor disimulo. Una vez erecto haciendo honor a mi condición de homínido, mi cabeza giró en un rápido y sutil movimiento transmitiéndome la gratificante sensación de ser ignorado por el resto del mundo, cuando de repente habían allí unos ojos mirándome fijamente con cara de sorpresa. Lo siguiente que vi fueron unas pobladas cejas, un bigote y unas orejas ligeramente levantadas, que formaban parte de una cabeza ladeada cuyo rostro mostraba una mezcla de ignorancia e incredulidad. Rápidamente me tranquilicé. Se trataba tan sólo de un perro, que por su condición de cánido no podía hablar, ni tan siquiera reírse.
Una vez levantado y tras superar la sorpresa de mi traspié, comencé a sentir una pérdida de estabilidad. La caída me debió afectar al órgano del equilibrio. No importaba. De todos modos podía andar.
Me disponía a proseguir mi camino cuando algo llamó mi atención. El perro que hasta el momento había permanecido sentado junto al banco, se puso de pie y dio dos pasos tras de mí. En ese mismo instante la correa que lo sujetaba al banco se tensó y dócilmente se quedó mirándome aullando de manera tenue y lastimosa. Miré a mí alrededor, esta vez de forma arrogante e inquisitorial, para encontrar al responsable de tener a un animal de tan dulce mirada atado en la vía pública. La gente circulaba a nuestro alrededor sin mostrar ningún signo de interés por la escena que estaban presenciando. Me quedé estatua durante unos pocos minutos que me parecieron una eternidad, pero todo seguía igual. No cabía duda de que el perro había sido abandonado por su rastrero dueño. ¿Qué hacer? Esa era la cuestión. Y encima me estaba empezando a entrar un ardor de estómago que por desgracia empezaba a resultarme demasiado familiar.
La posibilidad de llamar a la policía local ó a una sociedad protectora no me seducía en absoluto. Podía esperar horas hasta que aparecieran y rellenaran los partes correspondientes. Además el final del que ya consideraba mi amigo, sería muy triste en la perrera municipal. No, eso no iba a tolerarlo. Por otro lado no podía dejarlo ahí, al menos mientras me siguiera mirando de esa forma. No tenía otra alternativa más que soltarlo y luego ya pensaría que hacer.
Decidido a cumplir mi propósito, cogí la correa de tela y traté de desatar los nudos. Pero al inclinarme, el mareo se incrementó y el ardor empezó a transformarse en nauseas. Desistí de mi empeño.
Me senté en el banco y a mi amigo le faltó tiempo para subirse y apoyarme su hocico en mi muslo derecho, mientras sus ojos miraban hacia arriba para observarme. No cabía duda que era un perro de familia, acostumbrado a tumbarse en la cama que se le pusiera por delante. Descansé unos minutos. Con más tranquilidad observé que el animal estaba bien cuidado. No debía pertenecer a ninguna raza en concreto. Sus padres debían creer en el amor libre sin sometimiento a estándares de razas. El resultado del cruce resultaba satisfactorio. Tamaño mediano, pelo duro de predominio de grises, con los extremos de las patas, las barbas y las cejas de color blanco. Mientras, sin saber como, mi mano derecha se había apoyado en su cabeza, al mismo tiempo que él me lamía la mano izquierda.
Comenzaba a hacer fresco. No tardaría en anochecer, y a estas alturas, yo ya estaba decidido a no dejarlo solo en mitad de la noche. Por fin estaba convencido en llevármelo a casa. Mañana con la luz del Sol ya pensaría que hacer.
Me levanté del asiento y como un resorte él se puso en pie y comenzó a mostrar su intranquilidad. Pero ahora acerté a ver la hebilla que unía la correa con el collar y la abrí. En ese preciso instante en que el perro se vio liberado, salió disparado como un cohete y tardé tres segundos en perderlo de vista. Adieu mon ami.
Me quedé de pie en la acera durante unos instantes, respiré hondo y comencé a sentirme aliviado. Ya no era responsable de ese chucho que no tenía nada de especial.
Era hora de regresar a casa. Este encuentro casual me había hecho perder mucho tiempo y presentía que como en tantas otras ocasiones tendría que justificarme. Me dejaba llevar por mis piernas más que por mi cabeza. Acabé cogiendo un taxi. Al tercero que pasó conseguí que parara. Le di mi dirección y le pedí que me dejara en la misma puerta. El taxista sonrió, bajó la bandera y tras recorrer escasamente cincuenta metros paró y me mostró el portal de la finca de mi casa.
-Maldita sea, -me dije por lo bajo- ya me la han vuelto a clavar.
Bajé del taxi mientras el conductor seguía mostrándome su estúpida sonrisa.
-Qué te jodan- atisbe a decirle en el mismo instante en que el capullo daba un acelerón. Todavía me dio tiempo a hacerle un corte de mangas antes de que desapareciera tras girar la esquina.
Entonces me percate que estaba parado en mitad de la calzada mientras un conductor esperaba pacientemente a que dejara la vía libre. El coche pasó mientras le hacía una reverencia.
Al menos estaba en casa. La puerta del patio estaba abierta. Subí las escaleras. Por fin tenía la suerte de cara, la puerta de casa también estaba abierta. Entraría disimuladamente y me sentaría en mi sillón. Nadie en el recibidor. Continué sigilosamente caminando por el pasillo que desembocaba en el comedor. La televisión estaba en marcha y mi sillón estaba encarado a ella dispuesto a recibirme. Fue entonces cuando me percaté de una presencia que estaba ocupando mi lugar. Seguí acercándome. De repente me encontré sin respiración, sin habla. Era él quien estaba enroscado sobre la tapicería del asiento, con su cabeza apoyada en el brazo del sillón y mirándome con aire de indiferencia.
-¿Otra vez te has metido en el bareto de la esquina en lugar de pasear al perro?-oí que me decía mi mujer desde la cocina- ¿Dónde le dejaste mientras te ponías ciego?
En ese instante todo cobró sentido y mientras le miraba a él sentado en mi sillón, comprendí que yo era el autentico perro de la casa.

Avatar de Usuario
Coffee
Schnauzer Forofo
Mensajes: 468
Registrado: 30 Mar 2006 17:43

Mensaje por Coffee » 09 Feb 2008 14:20

Joerrr..... un relato bueno de verdad. !!!

Además me imaginaba a Rex en ese papelon, jajaja. :up:
ImagenImagen

Responder