
SALIR A LA CALLE
Cuando llegó a casa, lógicamente lo sacábamos a pasear en brazos; a él ya le parecía bien, iba viendo cosas nuevas, recibiendo olores…. Pero a los cuatro días, dijo que los brazos no le gustaban, que él quería ir en el suelo con Rotry, que estaba cansao de verla ahí abajo suelta. En cuanto la veterinaria nos dio luz verde a la tercera vacuna, el Sr. Murray va la mar de contento por la calle, de lado a lado, oliéndolo todo y simpatizando con cualquier perro, por más que sean 10 veces más grandes que él.

Y es que cuando se cruza con un perro, le da igual que sea grande o pequeño, se lanza a saludarlo moviendo la antena como un loco. Es muy curioso, terco, intrépido... y muy quejica también: hemos comprobado que cuando luce el sol no le gusta pasear y se pone a lloriquear para quedarse tumbadito en la sombra, no sabe nada!!!.
ROTRY Y MURRAY
Como hemos comentado alguna vez, al principio Rotry pasaba bastante de Murray. Lo ignoraba, como si para ella no existiera. Sin embargo, sólo fueron los primeros días. También es cierto que a veces debe ser difícil para ella ignorarle, pues el pequeño no la deja ni a sol ni a sombra: la sigue a todas partes, se le sube encima, le muerde las orejas, las patas, hace todo lo que hace ella, etc.

Rotry ahora ya le hace mucho más caso, lo busca para jugar, incluso parece que lo protege un poco de los perros “extraños”, ya que cuando se acercan a olerle ella se dirige rápidamente allí y se pone por en medio, como diciendo “cuidadito con el nene”.
Como muestra de lo pillo que es Murray, aquí veréis cómo Rotry está mordiendo su juguete plácidamente mientras Murray se las ingenia para distraerla con una caja de cartón... con la finalidad de robarle el juguete!!!.
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No nos cabe duda que, de aquí poquito, serán inseparables.
Como decimos, el peque no deja a Rotry nunca: mirad aquí cómo ella está tranquilamente jugando con su pelota y el Míster no se lo piensa en ir a a molestarla un poquito…. Al final Rotry, cuando se cansa, sencillamente se levanta y se va.
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EL COCHE
A Murray le encanta ir en coche. En este sentido hay que reconocer que hemos tenido mucha suerte porque Rotry es una devora-kilómetros: no se cansaría de ir en el coche, sobre su colchoneta, al lado de su mordedor. Murray, prácticamente desde que lo recogimos ha ido con Rotry, y se prevé que serán incansables amigos de viaje...

LOS GATOS
Lo cierto es que Murray cada día está más despierto y tiene más energía. No para, siempre está pensando alguna de las suyas, y si le dices que no, ahí va él otra vez (cabezón como él solo); aunque sinceramente, nos reímos mucho con sus “trastadas” y lo listo que es.
Y esas energías de las que hace gala las utiliza el Sr. Murray para perseguir a los gatos y jugar con ellos. Un día de estos que nos pille con la cámara en mano tenemos que grabarlo en plena acción. Es realmente divertido ver cómo el barbas se sube a lomos de Duende, el gato más grandote pero el más... tranquilo. Duende le permite absolutamente todo: se le sube encima, le muerde las orejas... es un santo.

Cuando Murray llega a casa de la calle, normalmente Duende lo está esperando en la puerta, y Murray se le tira encima como un loco y ahí comienzan las carreras pasillo arriba pasillo abajo. Y cuando los gatos están quietos y lo ignoran, él que se pone a ladrarles moviendo la cola para que le hagan caso…. No pensábamos que desde el principio se llevarían tan bien, pero lo cierto es que los gatos han reaccionado muy bien con él, y como a él no le da miedo nada y no se corta en jugar con ellos, pues….
AGILITY
A Murray, igual que a Rotry, le encanta ya ir al campo de agility. Allí ha conocido a los que ya son sus amigos perrunos. Y no sólo eso, sinó que hay muuuucho campo con unos cuando obstáculos que, por lo que parece, le divierten.
Murray imita sigue a Rotry a todas partes. Además, parece que el sentido del peligro o el miedo todavía no lo tiene (lo tendrá?

Y no es broma, hay que vigilarlo: a veces se sube solo sin que te des cuenta y con lo loco que está, cualquier día se nos cae pasarela abajo.
Además, ahora cuando lo llamas y le dices que suba, el tío ni se lo piensa y pasa la mar de contento. Creo que Murray promete como “agilitysta”, sinó, mirad y juzgad vosotros mismos:
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Y para que veáis también lo que se divierte y porqué cada vez que vamos al campo de agility Murray llega muerto a casa:
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En fin, estamos muy contentos con él, con el carácter que tiene. Nos hace reir mucho, especialmente con su interacción con los otros bichos de la casa. Realmente no nos cansamos de decir que es.... todo un personaje.







