La primera noche del cachorro en su nuevo hogar

Autor: MundoSchanuzer.com

Tu cachorro llega a casa, ¿cómo actuar?

Tu cachorro recién llegado se acaba de incorporar a la familia. Ha conocido a cada uno de sus miembros. Todos lo han acariciado y han jugado con él, con sus propios juguetes. Le has dejado explorar su nuevo lugar de residencia. Le has dado de comer. Incluso ha hecho sus necesidades. El día de la llegada de tu cachorro va pasando y llega otro momento crítico, la primera noche.

Lo normal, es que el cachorro tenga una ubicación diferente del dormitorio de sus dueños, donde se encontrará su lugar para dormir. Su cama será un transportín, una jaula o, incluso, una caja de cartón con un colchón. Deberá situarse en un lugar de la casa en el que no haga demasiado frío, ni haya corrientes de aire. Preferentemente deberá estar en una habitación o lugar de la casa que no sea de paso, ya que cuando sea algo mayor, a nuestro Schnauzer le gustará, de vez en cuando, retirarse a descansar en su “madriguera”, donde nadie le moleste.





Para el cachorro va a ser la primera noche que va a pasar sin la compañía de su madre y hermanos de camada. Estará en un lugar al que no está habituado, con olores y sonidos a los que no está acostumbrado. No tendrá el calor de los cuerpos cercanos de los componentes de su anterior familia. Habitualmente, en cuanto se quede sólo, empezará a llorar, intentando llamar la atención de su madre y hermanos. Es su mecanismo de defensa ante la soledad.

La clave: resistir atender su llanto

Es recomendable no ceder a los llantos. Por mucha pena que nos puedan dar los lamentos de esa pequeña criatura encantadora que se acaba de unir a nuestra familia, es mejor dejar que el cachorro se termine durmiendo. Para evitar los llantos muy prolongados, o que se despierte por la noche, se pueden utilizar varios trucos:

  • Dejar junto al lugar donde dormirá el cachorro una radio o transistor encendido a un volumen moderado. Las voces harán que el cachorro no se sienta sólo y se duerma antes.
  • Otra opción es dejarle un reloj despertador de manecillas en su cama. El tic-tac le recordará al latido del corazón de su madre, lo que le tranquilizará.
  • Es importante que el cachorro no pase frío durante la noche. Se puede dejar una manta en su cama, mejor aun si la manta se ha pasado por el cubil donde dormía con su madre y hermanos en la casa del criador. De esa manera retendrá olores familiares que, una vez más, tranquilizarán al cachorro en sus primeras noches.
  • También se le puede proporcionar una bolsa o una botella de agua caliente. Aunque debe ser de un material resistente, ya que si el cachorro la muerde y perfora, pasará la noche empapado y frío.
  • Además, dormir en la compañía de algunos de sus juguetes, colabora en que las primeras noches sean menos traumáticas.




 

¿Dónde colocar su cama?

Es recomendable situar la cama del cachorro en un lugar de la casa en el que, en caso de llantos prolongados, se moleste lo mínimo posible a los vecinos. Si no es posible y nuestro cachorro es muy llorón, se puede situar la cama del cachorro en la misma habitación de los dueños, hasta que se acostumbre al nuevo hogar y a dormir sólo en su cama. Esta será una buena solución para evitar el malestar de los vecinos, pero se debe tener en cuenta que si luego se pretende cambiar el lugar donde dormirá el perro, costará más que si se hubiera hecho desde el principio. Lo que no se debería hacer, en ningún caso, es permitir que el perro duerma en la misma cama que sus dueños. Esta práctica puede acarrear problemas de conducta posterior, del tipo ansiedad por separación o confusión del orden jerárquico dentro de la familia, que harán más complicada la convivencia con el perro.

El tiempo de adaptación de cada cachorro es diferente, pero es normal que en menos de una semana se acostumbre a la ausencia de su familia canina y duerma sin problemas en el lugar que se le asigne.

¿Necesitas un transportín o una colchoneta?

Tu perro necesita un lugar donde descansar y recogerse. Si tu cachorro tiene fecha de llegada a casa y no tienes cómo transportarlo ni un sitio donde pueda tumbarse, debes hacerte con uno.

Si no quieres cambiar de transportín a lo largo de las etapas de crecimiento del perro, te recomiendo que compres uno que  permita que el perro esté de pie cuando alcance su tamaño adulto. Por tanto, debes tener en cuenta que nuestros Schnauzer miden a la cruz hasta 35 cm. (miniaturas), 50 cm. (medianos) o 70 cm. (gigantes) y seleccionar un transportin aproximadamente un 10 o 15% más alto que la altura a la cruz del perro.

¿Transportín rígido o plegable?

Los plegables pueden ser una opción para ocupar poco espacio cuando no lo usas, pero para los viajes en coche yo prefiero un transportín rígido. Es cuestión de gustos.

¿Qué tipo de colchoneta compro?

¿La quieres para meterla en un transportín o para que esté sobre el suelo o en una cama de mascotas? Hazte con una de un tamaño adecuado. Ten en cuenta que el perro suele descansar acurrucado, no necesita una cama king size.
Eso sí, es esencial que sea lavable o impermeable y también de un material resistente, ya que a algunos perro les da por rascar un buen rato antes de de acomodarse.

¿Necesito algo más?

¿Has pensado en dónde va a orinar tu cachorro? Ya sabes que al principio no puedes sacarlos a la calle. Así que lo harán en casa. Puedes recurrir a los socorridos papeles de periódico, pero si quieres que el suelo de tu casa no se estropee, te recomiendo utilizar empapadores sobre una bandeja/inodoro canino.

Te ofrezco una selección de modelos:

Transportines

Colchonetas y camas

 

Empapadores

 

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